Sobre mí
La persona detrás de Wakatta
Wakatta no lo hace una empresa sin cara. Lo construye un solo desarrollador que se cansó de saltar entre apps para entender japonés — y decidió resolverlo.
Por qué existe Wakatta
Para entender una sola palabra o frase en un podcast japonés, vivía saltando entre apps — el reproductor acá, un diccionario allá, una app de notas en otro lado. Ese ida y vuelta es tedioso y rompe lo único que de verdad importa: seguir escuchando. Wakatta lo junta todo en un solo lugar. Tocá cualquier palabra en una transcripción real, mirá su lectura y significado, guardala y repasala después con el audio original — sin saltar de app.
Quién soy
Soy Mariano, un desarrollador de software con más de 10 años de experiencia al que le encanta crear cosas y aprender idiomas. Soy argentino, vivo en Málaga, España, y construí Wakatta yo mismo: la herramienta que siempre deseé mientras aprendía.
Mi japonés (un trabajo en progreso)
Sigo aprendiendo — sin medallas de exámenes para mostrar (algo así como N4 en un día generoso). Llevo años, con idas y vueltas entre viajes, y escuché podcasts japoneses todo el camino — Nihongo con Teppei fue mi puerta de entrada. Por eso mismo Wakatta está armado alrededor de podcasts reales en vez de frases de manual.
Por qué Japón
Crecí con el anime — Dragon Ball desde los seis años — pero no fue eso lo que me acercó a Japón. Fue la gente, y poder conectar con ella mientras vivía ahí. Mi primer viaje fue en 2017; con mi esposa terminamos viviendo un año en Japón con una visa working holiday, volvimos en 2023 y siempre encontramos razones para regresar. (Ah, y la comida. Del ramen al nattō, me sumo a todo — los omakase que descubrimos en el último viaje valieron totalmente la pena.)
Por qué podés confiar en los significados
Wakatta no adivina. Las lecturas y definiciones vienen de Sudachi (un analizador morfológico del japonés) y JMdict (un diccionario japonés–inglés abierto) — búsquedas deterministas, no una IA improvisando. Las transcripciones son de podcasts reales, y cada palabra se enlaza con el audio del que salió, así siempre podés comprobarla con tus propios oídos.